A 50 años del Golpe: Estados Unidos de la doctrina Monroe a la Doctrina de la Seguridad Nacional
Este 24 de marzo se cumplen 50 años del golpe de Estado más atroz y sangriento de toda nuestra historia. En tres notas se analizará el marco histórico del golpe, las violaciones a los DDHH y el desarrollo del Estado del Terror y el golpe en el AMBA.
Historia de los golpes en Latinoamérica y el rol de los EE.UU
Estados Unidos fue una colonia
británica, su fundación como tal se remonta al año 1620, para esa época se asentó
la primera de las futuras trece colonias, en Massachusetts. Las
colonias se regían por la ley inglesa y estaban dirigidas por un
gobernador nombrado por el rey; además había una asamblea legislativa,
compuesta por los vecinos más ricos de la sociedad colonial y una
administración de justicia compuesta por jueces nombrados por el rey.
A diferencia de lo ocurrido en
la América Española, en las colonias Inglesas del Norte no hubo
mestizaje. Esto se explica principalmente por dos motivos: la negativa
de los indios a aceptar las duras condiciones de trabajo que pretendían
imponerles y la identidad religiosa calvinista de los colonos que establecía
que cada individuo nace predestinado y por lo tanto no había posibilidades de conversión
y evangelización de los indígenas. La mano de obra, sobre todo en las colonias
del Sur, fue predominantemente esclava.
Mientras las colonias se
mantenían en un cierto grado de pobreza no llamaban la atención de la “madre
patria”, pero cuando comenzaron a prosperar, Inglaterra comenzó a preocuparse
por los «ingleses de América», pero para cobrarles cada vez más
impuestos. Los colonos pensaban que si pagaban impuestos eran considerados
ciudadanos y, por lo tanto, debían estar representados en el Parlamento inglés. La
corona rechazó esta petición y comenzó la rebelión, alcanzando su independencia
el 4 de julio de 1776.
Alcanzada la independencia, Estados
Unidos heredó el concepto imperialista de los británicos, así en 1823 su
presidente James Monroe enuncia La Doctrina Monroe, por la cual cualquier
intervención de las potencias europeas en América sería considerada como un
acto de agresión que requeriría la intervención de EE. UU. Bajo el lema
"América
para los americanos", esta política buscaba evitar la
recolonización y proteger los intereses estadounidenses, evolucionando con el
tiempo de un rechazo al colonialismo europeo a una justificación del
imperialismo e intervencionismo de EE. UU. en Latinoamérica.
Es importante destacar que,
para esa época, culminaba el proceso independentista de las colonias españolas en
América, como en México 1810-1824, en la Gran Colombia con Simón
Bolívar 1811-1823 y con San Martín Argentina, Chile y Perú 1816-1824.
Posteriormente bajo la doctrina
Monroe se produjeron varias intervenciones militares estadounidense en América
Latina:
La Guerra México-Estados
Unidos (1846-1848) fue
un conflicto expansionista provocado por la anexión de Texas por parte de EE.
UU. y disputas territoriales. Resultó en la derrota mexicana, la ocupación de
la Ciudad de México y la pérdida de más de la mitad del territorio mexicano
(California, Nuevo México, etc.) tras el Tratado de Guadalupe Hidalgo.
La ocupación en Cuba se formalizó el 1 de enero de 1899 tras la Guerra Hispano-Estadounidense y el Tratado de París de 1898, terminando la soberanía española. EE. UU. impuso un gobierno militar, desarmó al Ejército Libertador y condicionó la independencia de 1902 a la Enmienda Platt, que permitía la intervención estadounidense
En 1903, Estados Unidos
ayudó a la secesión de Panamá de la República de Colombia. La secesión fue diseñada por una facción
panameña respaldada por la Compañía del Canal de Panamá, una corporación
franco-estadounidense cuyo objetivo era la construcción de una vía fluvial a
través del istmo de Panamá.
En 1912, durante las guerras
bananeras, Estados Unidos ocupó Nicaragua para proteger sus intereses comerciales y los
derechos que Nicaragua le había otorgado a Estados Unidos para construir un
canal allí.
Haití (1915-1934) La
ocupación estadounidense comenzó el 28 de julio de 1915, cuando Marines
desembarcaron en Puerto Príncipe por orden de Woodrow Wilson tras el asesinato del presidente Vilbrun
Guillaume Sam. Esta intervención de 19 años buscaba asegurar intereses
financieros (National City Bank) y geopolíticos, incluyendo el control de
aduanas y la redacción de una nueva constitución, marcando
profundamente la historia haitiana.
La segunda guerra mundial y la guerra fría
A finales de la segunda guerra
mundial se producen en Europa las conferencias de Yalta (Ucrania) y
Potsdam (Alemania), hitos cruciales del final de la Segunda Guerra en
1945, allí se definieron el orden geopolítico de la posguerra. Yalta ocurrió
del 4 al 11 de febrero de 1945, mientras que Potsdam tuvo lugar del 17 de julio
al 2 de agosto de 1945.
Conferencia de Yalta, de izquierda a derecha sentados, Winston Churchull GB, Franklin Roosevelt EE.UU y Joseph Stalin URSS.
Sus consecuencias
principales incluyen la división de Alemania en cuatro zonas de ocupación, la
expansión de la influencia soviética en Europa del Este, la creación de la ONU
y el inicio de la desnazificación y desmilitarización alemana.
También puede tomarse como
el inicio de la guerra fría, en ese marco los Estados Unidos comienzan su rivalidad con la entonces
Unión Soviética. Como continuidad de la doctrina Monroe, ahora los Estados Unidos tienen
un argumento adicional para su política intervencionista en América Latina, la
lucha contra el comunismo.
La Doctrina de la Seguridad Nacional
En este contexto los Estados Unidos promovieron e intervinieron
de la mano de la CIA, Central de Inteligencia Americana, en los Golpes de Estado de
Guatemala (1954), la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba (1961), la ocupación
de República Dominicana (1965).
La embajada norteamericana en Argentina desempeño un
papel muy importante en el derrocamiento del presidente Juan Domingo Perón en
el año 1955.
La planificación estratégica de los planes quinquenales provocó
un crecimiento económico muy importante, adoptando en materia de política
internacional la de no alineación de las potencias de EE.UU y de la Unión
Soviética.
Esta tercera posición desafiaba los intereses
norteamericanos en la región. Perón se negaba a
incorporarse al FMI recientemente creado, el primer acto de gobierno de la dictadura golpista
del 55 fue su incorporación y desandar las políticas de independencia económica
y soberanía social desarrolladas por el justicialismo.
Estados Unidos también apoyó el golpe de Estado en
Bolivia de 1971 encabezado por el general Hugo
Banzer. En la misma línea Brasil experimentó varias décadas de
gobiernos autoritarios, especialmente después del golpe de Estado brasileño
respaldado por Estados Unidos de 1964 contra el socialdemócrata João
Goulart.
El desarrollo en América Latina de una incipiente
industria local y la explotación de la agricultura y la ganadería para
abastecer a una Europa de post guerra, generó en varios países, como en Argentina,
Chile y Bolivia. el desarrollo de una conciencia social, la organización de los
trabajadores a través de sindicatos que impulsaban las luchas por mejoras
condiciones laborales, mejores salarios y cobertura social y sanitaria.
Así las empresas tuvieron que satisfacer estas
demandas, debido al protagonismo y a las luchas
del movimiento obrero. reduciendo significativamente los márgenes
de ganancias a los que estaban acostumbrados.
En ese marco los EE.UU. promovieron el anticomunismo
para frenar a los movimientos populares. Utilizando
a los ejércitos nacionales, a través de los Golpes de Estado para
combatir el "caos", de la "subversión" y la inestabilidad
económica, instalando dictaduras que disciplinaron a la sociedad y
reestructuraron las economías, a menudo coordinadas por el Plan Cóndor.
La coordinación de los ejércitos latinoamericanos capacitados
en la Escuela de las Américas en Estados Unidos dio origen al Plan Cóndor
articulando una ola represiva entre las dictaduras de Argentina, Chile,
Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia para perseguir opositores.
Estos golpes interrumpieron democracias legítimas en
países como Chile (1973), Uruguay (1973) y Argentina (1976), marcando
una de las épocas más sangrientas en la historia latinoamericana.
Cambio de Modelo Económico
Las políticas económicas que se implementaron a partir
de este proceso de militarización, fueron de desregulación, descentralización,
liberalización y privatizaciones, entre otras, que iniciaron el
desmantelamiento de los estados nacionales y de su función como
articuladores del progreso y la inclusión social, en beneficio de
sectores privilegiados, tanto nacionales como transnacionales. Así,
el Estado fue desplazado de su posición central en la toma de decisiones
políticas y económicas, en favor de la estructura del capitalismo
supranacional.
Finalmente, a partir de la llegada al poder de los
militares se produjo el endeudamiento externo
creciente que, junto al achicamiento del Estado en la economía, la
desindustrialización progresiva y el giro de las utilidades de las inversiones
extranjeras directas, generaron tasas de crecimiento inferiores a
las evidenciadas en la etapa anterior. Estas medidas terminaron
provocando en la década siguiente la denominada “década perdida”, cuando
se produjeron cambios en los intereses en los pagos de las deudas contraídas.
No obstante, varios sectores que apoyaron los golpes tuvieron márgenes de ganancias
inusitados, lo que provocó un aumento de la brecha en la distribución
de la riqueza. Así, las dictaduras generaron cambios políticos, sociales y económicos
que configuraron varios aspectos en la historia de América Latina. Una
de las consecuencias más nefastas de estos gobiernos para lograr acatamiento de
la población en base a la aplicación del terror, el desmantelamiento de
cualquier tipo de organización social, fue así que para los militares golpistas, los
jóvenes, los trabajadores, los profesionales y el pueblo en general pasó a ser
su enemigo. Al decir del general Albano Harguindeguy, Ministro del
Interior del gobierno militar “un subversivo es aquel que difunde ideas
contrarias a la civilización occidental y cristiana".
Próxima entrega las
violaciones a los DDHH y el desarrollo del Estado del Terror.