Es bueno para mi, pero malo para ti
En su reciente viaje por los Estados Unidos, Javier Milei recibió el beneplácito de Trump, quien se comprometió a brindarle toda la ayuda necesaria con la condición de que gane las elecciones y continúe con su plan económico liberal para la Argentina.
El 20 de enero de
este año Donald Trump inició su segundo mandato presidencial de los Estados
Unidos. En su campaña prevaleció el slogan “Primero América”, ¿Pero Trump,
apoya a quienes adhieren a su plan económico?, ¿o “lo que es bueno para mí, es malo para ti”?
Lo que hace Trump
Aranceles y comercio
Los aranceles son
impuestos que gravan las mercancías que se importan de otros países. La postura
de Trump en materia de comercio internacional es la de aplicar estos impuestos
a productos que se compran en otros países para consumo de los norteamericanos.
Es una forma de
proteger la producción local, ya que los bienes producidos en el país resultarían
más económicos que los importados.
Estos aranceles
entraron en vigencia desde el 7 de agosto pasado y van del 10 al 50 % según el
país de origen, incluso en su disputa mundial con la Republica de China elevó
esos aranceles al 100%.
Defensa de su industria nacional
Hace un tiempo
atrás el presidente Donald Trump amenazó a la empresa Apple con un impuesto del
25% si los iPhones que se venden en los Estados Unidos no son fabricados en el
país.
“Hace tiempo
informé a Tim Cook de Apple que espero que sus iPhones que se vendan en Estados
Unidos sean fabricados en Estados Unidos, no en India ni en otros lugares. Si
no es el caso, Apple deberá pagar un arancel de al menos 25%”, escribió el
mandatario en su red Truth Social.
Heterodoxia en política internacional
En política internacional,
el presidente norteamericano varía su posición permanentemente de acurdo a su
conveniencia. Al decir de Groucho Marx: "Damas y caballeros, estos son mis
principios. Si no les gustan, tengo otros"; así es su pragmatismo.
Públicamente reprendió
a Volodímir Zelenski, el presidente de
Ucrania, de jugar con la tercera guerra mundial, por no aceptar un alto el
fuego con Rusia por la guerra en Ucrania. Pero la semana pasada se comprometió
a incrementar el intercambio de inteligencia con Ucrania para incluir
información sobre objetivos ubicados en territorio ruso, e incluso se especula
con la aprobación para que Zelenski utilice
los misiles norteamericanos Tomahawk de largo alcance.
Lo mismo ocurrió
con Israel y su intervención militar en Gaza, la cual fue calificada de
genocidio por una comisión investigadora de la Naciones Unidas. Al principio
Trump decía que sería la garantía de la paz en medio oriente, luego declaró que
su país estaba preparado para expulsar a los gazatíes de su territorio y
realizar la reconstrucción de la ciudad para el turismo internacional.
Recientemente le advirtió a Nethanyahu que no realizara ninguna incursión o
ataque militar hacia Cisjordania.
Este mismo posicionamiento
zigzagueante lo tiene con respecto a Putin, al inicio de su segundo mandato
confiaba que la relación que había construido anteriormente con él, le iba a garantizar grandes acuerdos
internacionales, previo a la cumbre en Alaska, lo acusó de venderle tonterías
por teléfono. Ahora están acercándose nuevamente para realizar una segunda
cumbre que produzca el fin de la guerra en Ucrania, y así podrá explotar las
tierras raras, previo acuerdo con Zelenski.
Lo que hace Milei
Aranceles y comercio
Javier Milei ha
provocado una flexibilización con la eliminación de permisos de importación
(SIRA), la reducción del impuesto PAIS y el aumento de los límites para compras
online individuales a través de servicios de Courier. Se ha observado un
aumento en la llegada de productos importados de diversas categorías,
incluyendo alimentos y bienes de consumo, esto ha generado gran preocupación en
algunos sectores de la producción local que temen la sustitución de la
industria nacional.
Destrucción de la industria nacional
Los industriales
y sindicatos han alertado por la grave crisis que afecta a la industria
argentina, marcada por el cierre de empresas y la pérdida de empleos. Las
causas principales son la caída del consumo, la presión impositiva, la apertura
a importaciones (especialmente de origen chino) y la falta de financiamiento.
Desde que asumió Milei se perdieron más de
220.000 puestos de trabajo, cerraron más de 17.000 empresas, la industria
funciona con el 40% de su capacidad ociosa instalada.
La política económica
del gobierno, incentivó la suba de las tasas de interés en los plazos fijos
para evitar la corrida del dólar. Como consecuencia las tasas por descubierto
para las empresas superan el 190%, prácticamente no hay financiamiento pyme.
Alineamiento ortodoxo con los Estados Unidos y aislamiento internacional
En julio de este
año, el discurso de Javier Milei en su despedida como presidente pro témpore del
Mercosur fue un cúmulo de amenazas, reclamos y advertencias a los demás
presidentes presentes en la cumbre. Con mal tono, cuestionó la vigencia del
mercado común, reclamó su flexibilización, exigió reformas ultraliberales y
avisó que la Argentina podría abandonar las reglas del bloque si los socios no
acompañan esas medidas.
En la misma línea
el presidente Milei anunció el año pasado que la Argentina no ingresaría a los
BRICS tal como se había anunciado en agosto del 2023, cuando fue la última
cumbre del bloque conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que
representan al 42% de la población mundial, el 30 % del territorio, el 23% del
Producto Interno Bruto y el 18% del comercio mundial. Es decir, renunciamos a
tener convenios multilaterales con el 42% de la población del mundo, a cambio
de nada, sólo porque Estados Unidos presionó para que ocurriera.
La UNASUR es la
primera propuesta de integración suramericana como conjunto, y en un futuro no
excluía la adhesión a la unión de países latinoamericanos y caribeños. Por
resolución de Javier Milei, la Argentina se retiró de ella el 12 de diciembre
del 2023, otra vez a cambio de nada, sólo por obediencia debida.
En la última
reunión de la Asamblea de Naciones Unidas, al momento del discurso del primer
ministro de Israel Benjamín Nethanyahu, prácticamente todas las delegaciones
internacionales se retiraron de la sala en repudio al genocidio sobre
Palestina. Sin embargo las declaraciones de Milei de adhesión al régimen
israelí son absolutas.
En definitiva,
Trump condiciona el apoyo al gobierno de Milei para que haga todo lo contrario
a lo que él hace en su tierra. O sea, (como le gusta repetir a Milei), un
gobierno proteccionista condiciona su ayuda para que se garantice un gobierno liberal,
mientras que quienes esbozan medidas de protección a la industria y a la
producción nacional, son atacados y acusados de socialistas, comunistas o populistas.
Comentarios
Publicar un comentario