A 50 años del Golpe: ¿Qué pasó ese 24 de marzo?
El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 tuvo un hito preparatorio clave en la zona oeste del Gran Buenos Aires, específicamente en la Base Aérea de Morón en diciembre de 1975. Fue allí donde se gestó la rebelión del "Comando Cóndor Azul" dentro de la Fuerza Aérea, adelantando el clima golpista y marcando el inicio del fin del gobierno constitucional.
En la VII
Brigada Aérea se inició el levantamiento, el
brigadier Orlando Cappellini lideró la sublevación desde allí, deteniendo al
comandante de la Fuerza Aérea, Héctor Fautario, quien era leal al gobierno
de Isabel Perón y sostenía una posición mas institucional frente a la postura
de los otros dos comandantes, Jorge Rafael Videla del Ejército y Emilio Eduardo
Masera de la Marina.
Los oficiales
rebeldes, liderados por el brigadier Orlando Cappellini, se levantaron contra el
mando de la Fuerza Aérea, exigiendo la renuncia de la presidenta María
Isabel Martínez de Perón.
Como consecuencia
de este levantamiento que fue sofocado, se reemplazó a Fauterio por Orlando Ramón
Agosti, quien formó parte de la junta militar.
Durante los
meses de enero y febrero y parte de marzo de 1976 los comandantes participaban
de las reuniones de gabinete del gobierno nacional de Isabel Perón, ya que la presidenta sostenía que si les daba poder y modificaba su plan económico, no iba a haber
golpe. Esta era la idea que tenía ella, que por supuesto se demostró
completamente falsa.
El golpe estaba
planeado con anterioridad, ya en octubre de
1975,el comandante en jefe del ejército, Jorge Rafael Videla, había
firmado la circular número 404 que establecía la forma de la represión, la
división del país en zonas y subzonas, y las formas de la represión y del Terrorismo de
Estado.
El 24 de
diciembre del 75 Videla lanza un ultimátum en su discurso ante los soldados del
Operativo Independencia en el Monte Tucumano “al gobierno le quedan 90 días para
cambiar las cosas”. Justo el 24 de marzo se
cumplirían esos 90 días.
El 24 de marzo
El día previo al
golpe hay reuniones de último momento, el Ministro de Justicia de Isabel Perón José
Deheza le informa a la Jefa de Estado que ya había arreglado todo y no se iba a
producir el golpe de estado, pero el clima del golpe era evidente, tal
es así que la tapa del diario vespertino La Razón ese mismo 23 había titulado "Es
inminente el final. Todo está dicho"
Este periódico era ni más ni menos que el órgano de prensa del “Batallón 601 de inteligencia", por lo tanto tenía una información de primera mano.
Todos los diarios
del país anunciaban el golpe, titulaban
anuncios como “Inminentes cambios”, “Se esperan novedades” y otros similares
La noche del 23,
Isabel tuvo algunas reuniones con los ministros, los mismos que le decían que
no pasaba nada, incluso llegó a festejar el cumpleaños en Casa Rosada de una
colaboradora suya, pasada la medianoche a las 0:35 hs del 24 de marzo se dispuso ir a su
residencia en la Casa de Olivos, pero le advirtieron que por razones de
seguridad le convenía viajar en helicóptero.
Es que los comandantes que habían planificado el Golpe y la captura de la presidenta no podían hacerlo en la misma sede del gobierno en la Casa Rosada como se había hecho en su momento con el derrocamiento de Arturo Ilia ocurrido el 28 de junio de 1966, pues la custodia presidencial del Cuerpo de Granaderos la iba a defender, entonces decidieron secuestrarla en pleno vuelo.
La presidenta arriba al vuelo junto a su secretario privado Julio González, y a su custodia personal encabezada por el comisario Luisi y el oficial principal Mario Troncoso.
La custodia se
alarma por la situación, incluso el propio Luisi amaga desenfundar su arma y es
la propia Isabel que lo calma.
Finalmente, a la
1:00 de la madrugada se termina ese viaje y
cuando están por bajar rápidamente son conducidos por un comodoro hacia la
oficina de la base y es recibida por el futuro Secretario General de Jorge
Rafael Videla, el general Villarreal que le informa que ha sido arrestada
y que será trasladada en un vuelo al Sur a la residencia del Mesidor.
Isabel pregunta
si la van a fusilar a lo que le responden "No, señora, de ninguna manera", en
medio de esta situación la presidenta intenta negociar con sus
captores, ofreciéndoles cuatro ministros en su gabinete y que podría incluso
cerrar el Congreso. Pero Villarreal la corta en seico, le dice, “esto
ya está acabado, a usted señora no le responde nadie mas salvo una cúpula de
gremialistas corruptos, su peronismo está dividido y la oposición pide
masivamente su renuncia”
Mientras todo
esto sucedía el golpe ya estaba en marcha, se producen las primeras desapariciones y el
primer asesinato en la madrugada del 24 de marzo de 1976. El teniente
coronel Bernardo Alberte, que le había escrito una carta a Videla
reclamándole por lo que podía pasar, llamándolo a sosiego, es detenido en su
casa de libertador al 1100 y lo arrojan literalmente por la ventana.
Simultáneamente se producen
los secuestros de dos dirigentes gremiales muy importantes el de Renés
Salamanca de SMTA (metalúrgicos) que había tenido una importante
actuación durante el Cordobazo y el de Isauro Arancibia de la CTERA (docentes),
ambos
van a desaparecer y nunca más se sabrá de ellos.
A las 2:45 se
pone en operaciones el Plan Bolsa que implica
la captura de dirigentes peronistas que estaban en ese momento en el gobierno y
trasladados a barcos que estaban encallados en el puerto. Por ejemplo el María
Aguirre se transforma en una prisión donde llevan al ex presidente Raul
Lastiri quien había asumido luego de la renuncia de Hector Cámpora y
anterior a Juan Domingo Perón.
A las 3:00 de la
mañana se intervienen los canales de televisión
y exactamente a las 3:21 se difunde el comunicado número uno que decía
La dictadura
militar se autodenominó Proceso de Reorganización Nacional
porque de alguna manera querían rendir homenaje a Bartolomé Mitre y al primer
proceso de organización nacional, allá por 1862 cuando Mitre derrota Juan
José Urquiza y reorganiza el país.
El proceso que
comienza Mitre en 1862 tiene que ver con imponer un modelo económico a la
fuerza a través de las armas al resto del país.
Así comenzaba el
día cero de la dictadura más sangrienta de nuestro país, recordar la historia,
conocer la verdad y exigir justicia no son sólo una consigna, sino la columna
vertebral de una nación que sigue luchando para alcanzar su plena soberanía, su
independencia económica y una justicia social inclusiva.
Créditos: Felipe Pigna, Página 12, Diario Anticipos y archivos personales