Dolor: El Adiós al Arquitecto del Misterio y el Sentimiento Popular
En 1974 siendo
presidente de la Nación el general Juan Domingo Perón, a la hora en que en las
redacciones de los principales diarios se discutía cual sería la portada del
periódico del día siguiente, a Rodolfo Walsh se le ocurrió que el título
principal del diario Noticias, que expresaba las ideas de
la izquierda peronista, debía ser sencillamente “Dolor”. Hoy podríamos
pensar que, en estos días posteriores al fallecimiento del Indio Solari, el
pueblo refleja ese mismo sentimiento “Dolor”
"El lujo es vulgaridad."
La partida de
Solari no es solo la muerte de un cantante; es la desaparición de quien fue
calificado como el "arquitecto del mayor misterio del rock nacional".
A pesar de haberse alejado de los escenarios en 2017 debido al Parkinson -su
"misterioso" Parkeluar-, su figura nunca dejó de ser el epicentro de
un fervor popular multitudinario y diverso. Incluso aquellos sectores
mediáticos y políticos a los que el Indio despreció o con los que mantuvo
disputas públicas, hoy se rinden ante una sensación de respeto real producida
por la magnitud de su obra y su impacto en las masas.
"Vivir sólo cuesta vida."
La trayectoria
de Solari es la crónica de una “odisea que fue de la nada al todo”. Surgido de
la escena universitaria y la militancia platense, formó parte de una
contracultura que se negaba a cantar loas al "sol de la democracia"
durante el optimismo alfonsinista de los años 80. Mientras la sociedad
celebraba en modo pop, el Indio, junto a figuras como Luca Prodan o el Fito
Páez de "Ciudad de pobres corazones", prefería mostrar
"la vereda de las sombras" a través de letras revulsivas como "Vencedores vencidos" o "Leyendo
diarios en un baño turco".
“Todo preso es político.”
Con el tiempo,
esa contracultura se transformó en una cultura de masas de la cual Solari retendría
siempre el "copyright" simbólico. Su estética, influenciada por los
años 60 y plasmada gráficamente por Rocambole con una lógica casi soviética en
discos como *Oktubre*, construyó un lenguaje propio que las multitudes corearon
en estadios de fútbol, metabolizando ideas contraculturales en rituales
colectivos.
"El futuro llegó hace rato."
El Indio cultivó un proyecto cultural al
margen de la industria discográfica para mantener su independencia artística
absoluta, evitar la censura, y escapar de las lógicas comerciales y de la explotación
que imponían las multinacionales. Este modelo de autogestión popular le
permitió controlar cada detalle de su obra sin intermediarios.
El indio siempre vio al sistema corporativo y mediático de promoción como una herramienta de disciplinamiento social (ejemplificado en canciones como "Divina TV Führer").
“Yo ya no puedo cumplir, hazañas que prometí”
Paradójicamente, sus principales detractores
suelen rendir culto a la meritocracia, según la cual el esfuerzo, el talento y
la capacidad individual deberían ser suficientes para alcanzar los logros
personales o el ascenso social. Sin embargo, esa ha sido precisamente una de
las marcas registradas del indio desde sus orígenes. Lo que realmente no le
perdonaron es su rebeldía contracultural antisistema.
“Cuando la noche es más
oscura, se viene el día en tu corazón”
En sus últimos
años, Solari no rehuyó a la confrontación política, posicionándose críticamente
frente a gobiernos como los de Mauricio Macri y Javier Milei, asumiendo un rol
de líder para un sector de la sociedad que buscaba referentes claros.
"Violencia es mentir."
Durante todo el
fin de semana las calles se llenaron de ese "dolor extendido y
masivo", queda el eco de sus propias palabras: "Quédate a disfrutar que
juntos somos un montón". El artista que transitó de los lugares
más pequeños a llenar estadios ha pasado a la inmortalidad, dejando a una
Argentina que hoy, más que nunca, se reconoce en sus sombras y en su mística.
Gracias por siempre, Indio.
Comentarios
Publicar un comentario